Ferran Torres derriba a Argentina en la prórroga y entrega a la selección su segunda estrella
Madrid no durmió.
El pitido final desató un rugido inmenso en la plaza de Colón. Miles de aficionados saltaron, lloraron y se abrazaron bajo un mar de banderas rojas y amarillas.
España acababa de proclamarse campeona del mundo.
La selección derrotó 1-0 a Argentina en una final tensa y áspera. El gol llegó en la prórroga. Ferran Torres apareció en el minuto 106 y abrió la puerta de la gloria.
Desde Madrid vivimos una noche cargada de nervios.
España controlaba el balón. Buscaba espacios. Generaba ocasiones. El gol, sin embargo, se resistía.
Frente a las pantallas gigantes, cada fallo provocaba manos en la cabeza y miradas de angustia. Los aficionados sentían que el tanto estaba cerca. Solo faltaba el golpe preciso.
La espera se alargó hasta la prórroga.
Entonces apareció Ferran Torres. El delantero del FC Barcelona culminó la jugada y venció a la defensa argentina. En Nueva Jersey entró el balón. En Madrid volaron vasos de cerveza, bufandas y lágrimas.
La tensión se rompió de golpe.
Una aficionada contó que estaba rezando justo antes del gol. No le importaba acabar empapada. Segundos después, Torres marcó y una lluvia de cerveza cayó sobre la multitud.
Con el final del encuentro, el centro de la capital se convirtió en una enorme fiesta callejera.
Las celebraciones continuaron mucho después de la medianoche. Sonaron bocinas. Retumbaron los cánticos. Las camisetas de Lamine Yamal, Pedri, Rodri y Ferran Torres llenaron las avenidas.
España levantó así su segunda Copa del Mundo. La primera llegó en 2010, con el inolvidable gol de Andrés Iniesta ante Países Bajos. Dieciséis años después, otro tanto en la prórroga volvió a cambiar la historia.
Los seguidores celebraron el carácter del equipo de Luis de la Fuente. Vieron una selección paciente, firme y ambiciosa. Argentina resistió durante más de cien minutos, pero no logró frenar el último avance español.
La alegría nacional quedó ensombrecida por una tragedia en Ciudad Rodrigo, en la provincia de Salamanca.
Un joven de 13 años murió al derrumbarse parte de una fuente sobre la que habían subido varios aficionados. Otras dos personas resultaron heridas, según las primeras informaciones.
El accidente dejó una herida profunda en una noche de celebración.
La selección regresa ahora a Madrid. Las calles volverán a llenarse. La copa recorrerá la capital entre música, humo de colores y una afición que llevaba desde 2010 esperando este momento.
Nosotros ya vimos la primera explosión de alegría.
España vuelve a tener dos estrellas sobre el escudo.
